viernes, 2 de septiembre de 2011

Enfermedad de la Peyronie.



Se denomina enfermedad de Peyronie a una alteración en la cual se produce un endurecimiento de los tejidos que rodean los cuerpos eréctiles del pene. Este endurecimiento producido por una cicatrización anormal de los tejidos mencionados genera la aparición de una curvatura del pene durante la erección debido a la pérdida de elasticidad normal de los tejidos afectados. En algunos casos estas placas fibróticas pueden calcificarse.





                Esta curvatura del pene que se produce durante la enfermedad de Peyronie puede acompañarse de dolor durante las erecciones o asociarse a dificultad para mantener una erección adecuada. La característica de la curvatura que desarrolla el pene depende de la magnitud y la ubicación de dicha fibrosis. La curvatura en algunos casos puede ser de tal magnitud que puede dificultar la penetración durante las relaciones sexuales.


                No se conoce con certeza la causa que genera la enfermedad de Peyronie si bien se han planteado diversas teorías para explicarla ninguna de ellas ha demostrado con exactitud cual es el mecanismo por el cual se genera esta cicatrización o fibrosis y la consecuente curvatura peneana. El antecedente de traumatismo a nivel del pene puede en algunos casos ser responsable de la aparición de este problema.


                La cicatriz o placa que se forma puede ser palpada por el propio paciente o por el médico al realizar el examen correspondiente como un endurecimiento debajo de la piel del pene siendo en la mayoría de los casos el examen del médico el único método de diagnostico de esta enfermedad.

                Esta cicatriz o fibrosis puede crecer gradualmente hasta que luego de un tiempo su crecimiento se estabiliza o se detiene pero no desaparece, durante este período también puede variar la característica o magnitud de la curvatura generada. Esta estabilización de la placa habitualmente se asocia a la desaparición del dolor al cual suele asociarse.


                No existe un tratamiento que cure en forma definitiva la enfermedad de Peyronie. Existen algunas alternativas de tratamiento como la administración de Vitamina E que pueden ayudar a disminuir el proceso cicatrizal en algunos pacientes hasta que la placa o cicatriz se estabiliza o detiene. Otras alternativas de tratamiento son la inyección de sustancias a nivel de la placa o la administración de algunos fármacos que se están desarrollando en la actualidad para intentar tratar esta enfermedad pero ninguno ha demostrado ser suficientemente eficaz.


                Los tratamientos quirúrgicos consisten básicamente en la extirpación de la placa y la corrección de la curvatura del pene utilizando diferentes variantes técnicas según cada caso en particular. Tiene una indicación mas precisa en aquellos casos en los cuales luego de un tiempo prudencial la curvatura no ha mejorado e impide mantener relaciones sexuales adecuadas.







Por: Dr. José Vázquez Especialista Consultor en Urología.
Médico de Planta y Jefe del área Andrología. División Urología. Hospital de Clínicas “José de San Martín”. Buenos Aires.

RTU-Prostatica

jueves, 1 de septiembre de 2011

  • Guía para el manejo quirúrgico de la incontinencia urinaria de estrés en la mujer
    Guideline for the surgical management of female stress urinary incontinence
    American Urological Association (AUA).
    The Journal of Urology 2010; 183(5):1906-1914.
    La prevalencia de la incontinencia urinaria tiene un amplio rango (entre 5% y 45% en la mujer), si bien es un problema que no altera el pronóstico vital, tiene un efecto negativo en la autoestima y en la autonomía; puede aumentar el riesgo de aislamiento social, depresión y disfunción sexual, afectando de manera importante a la autopercepción de salud y a la calidad de vida..  

viernes, 29 de julio de 2011

Tumores Testiculares



Cáncer de testículo
Si bien el cáncer de testículo es una enfermedad poco frecuente, es la causa más común de cáncer sólido entre los 15 y 35 años de edad. Constituye sólo el 1% de los cánceres del hombre. La mayoría de los tumores nacen de las células germinales del testículo que son las que originan los espermatozoides. Un punto importante es que el cáncer de testículo tiene un gran potencial de curación, incluso en los estadios más avanzados cuando ha generado metástasis.
Factores de Riesgo:
  • Testículos no descendidos: Se denomina criptorquidia cuando los testículos no han descendido normalmente al escroto antes del nacimiento. Esta alteración se acompaña de un riesgo mayor de padecer cáncer de testículo.
  • Antecedente de cáncer de testículo previo: El paciente que ha padecido de un cáncer de testículo tiene una ligera mayor posibilidad de padecer cáncer en el otro testículo.
Síntomas
En prácticamente la mayoría de los casos se detecta por una induración en alguna parte del testículo, generalmente indoloro y sin reacción inflamatoria. Lamentablemente, los pacientes tienden a retrasar la consulta. Lo más importante es que ante cualquier cambio en la consistencia del testículo, aunque no ocasione ningún síntoma, se debe realizar rápidamente la consulta. Menos frecuente es el dolor y cuadro inflamatorio. Raramente puede presentarse por la presencia de un ganglio en alguna zona de nuestro organismo o dolor en la región lumbar o aumento de la glándula mamaria.
Diagnóstico
Muchas veces, el examen físico prácticamente confirma el diagnóstico. Seguramente su médico le solicitará una ecografía testicular, que es un estudio rápido e indoloro que confirmará el diagnóstico. Serán necesarios uno análisis de sangre, especialmente unos marcadores tumorales específicos denominados alfa feto proteínas (alfa FP) y beta gonadotrofina crónica (beta HCG) y láctico dehidrogenasa (LDH). También puede indicarle en ese momento una radiografía de tórax y una tomografía axial computada de abdomen y pelvis con contraste, o una resonancia nuclear magnética.
Tratamiento inicial
El tratamiento inicial es la exploración quirúrgica testicular por la vía inguinal. El urólogo decidirá en ese momento si es necesario realizar una biopsia intraoperatoria antes de extirpar el testículo. La cirugía consiste en la extirpación de todo el testículo, el epidídimo y el cordón espermático. Se puede colocar en ese momento una prótesis testicular con fines estéticos.
Tipo de tumor
El patólogo establecerá de qué tipo de tumor se trata. En la mayoría de los casos el tipo histológico se denomina tumores seminomatosos. Los otros tumores, denominados no seminomatosos, tienen diferentes estirpes histológicas, carcinoma embrionario, tumor del saco vitelino, teratomas, coriocarcinomas. Existen diferentes factores pronósticos que serán analizados con el urólogo para determinar si es necesario un tratamiento posterior.
Clasifican de los tumores testiculares
Estadio 1 es aquel que está enteramente confinado al testículo. Estadio 2 es aquel que ha involucrado los ganglios del abdomen. Estadio 3 es aquel que se ha extendido más allá de los ganglios del abdomen o que presenta metástasis en órganos no ganglionares, como el hígado, pulmones o cerebro.
Tratamientos posteriores
El tratamiento variará de acuerdo al tipo de tumor y estadio del mismo. Las opciones, que se discutirán con el urólogo caso por caso, pueden variar entre:
  1. Control o vigilancia: En la mayoría de los casos se produce la curación solamente con la extirpación del testículo por lo que los pacientes pueden entrar en un programa de vigilancia estricta. Se realizaran controles periódicos con marcadores tumorales y estudios de imágenes con tomografía computada o resonancias nucleares magnéticas.
  2. Linfadenectomía retroperitoneal: En algunos casos especialmente en tumores no seminomatosos se puede indicar la extirpación de los ganglios linfáticos ubicados en el retroperitoneo. Esta técnica puede realizarse para estadificar la enfermedad o con finalidad curativa
  3. Quimioterapia: Consiste en la administración de drogas que actúan sobre las células tumorales existentes en el organismo. Grandes avances en los últimos 30 años se han logrado en el tratamiento de estadios avanzados, es decir cuando el tumor de ha extendido fuera del testículo como a los ganglios linfáticos, hígado, pulmón o cerebro, lográndose altas tasas de curación. Existen diferente esquemas de tratamiento siendo las drogas más comúnmente utilizadas el cisplatino, bleomicina y etoposido. Los médicos discutirán con el paciente los efectos adversos de estos tratamientos
  4. Radioterapia retroperitoneal: Algunos tumores de testículo como los seminomas son muy sensibles al tratamiento con radiaciones en los ganglios del retroperitoneo alcanzando altas tasas de curación.